TEATRO LEÍDO

Leer, vivenciar, expresar, aprender.

Si. Nos juntamos a leer obras de teatro. Hablamos sobre ellas y sobre sus autores. Repartimos los roles, jugamos a ser un poco actores, un poco lectores, un poco los personajes mismos.


  • Se trata de clases de dos horas cada una, una vez por semana.

  • Requisitos específicos:: Saber leer idioma español, compromiso de asistir a clase.

  • En caso de menores de edad, deben ser acompañados por sus adultos responsables o autorizados a asistir, según las normas del  lugar.

  • En casos específicos, será admitida la incorporación en modalidad de oyente por quien lo solicite

  • Las obras seleccionadas se presentarán públicamente con los/as participantes que decidan hacerlo.

Conoces gente

compartes intereses

Aprendes nuevas cosas

te diviertes

compartes lo que sabes

vives una experiencia artística

Descubres nuevas cosas

Proyectas tu voz, te haces escuchar

Vences la timidez, ganas seguridad

Pasas bellos momentos

Objetivos generales:

  • Fomentar e impulsar la creatividad.

  • Tomar conciencia de los recursos inexplorados o no puestos de manifiesto.

  • Compartir la lectura, ya que la misma, permite la comunicación, la participación y crea lazos de pertenencia.

  • Desarrollar la capacidad de análisis

  • Acercar a la gente, sea como lector o como oyente, a la lectura

Relacionados específicamente a la lectura:

  • Constituirse    en   un    miembro    activo    de   una comunidad de lectores de literatura.

  • Cooperar con el autor o autora en la construcción del sentido del texto literario.

  • Valorar la lectura literaria como experiencia estética.

  • Adecuar la modalidad de la lectura al propósito, al género o subgénero al que pertenece la obra.

 


¿Qué cambiaría en mí?

No tendrás la "responsabilidad" de actuar, ya que estás leyendo. No tendrás el contacto directo con el público, ya que el libro se presenta entre vosotros. Tendrás la oportunidad de compartir emociones y vivencias fantásticas con tus compañeros/as y la audiencia (en caso de presentarte luego en las muestras) y de sentir la emoción de ser parte de un hecho artístico.

¿Por qué leería teatro?

 

Esta propuesta contiene una serie de actividades tendientes a favorecer el desarrollo de saberes culturales, literarios y lingüísticos por parte de los participantes.

En cuanto a la dimensión cultural y literaria, conocerán obras escritas por distintos autores, se vincularán con las características del hecho teatral, la representación y la puesta en escena.

En cuanto a la dimensión lingüística, reflexionarán sobre la narración, en la medida en que reconocerán las historias que se cuentan, el tiempo y el lugar en que se enmarcan, y las características e intenciones de los personajes, lo que a su vez les permitirá avanzar en la interpretación de los textos. También reflexionarán sobre el uso de los signos presentes en ellos.

Es además de útil...¡¡¡MUY DIVERTIDO!!!

 

La lectura de obras teatrales con forma de teatro leído potencia ciertas habilidades básicas de lectura, específicamente la toma de decisiones cuando se lee en voz alta en función de la comprensión e interpretación de las situaciones narrativas. Al leer textos teatrales desarrollamos habilidades

específicas para la integración de la superficie del texto ya que es necesario visualizar anticipadamente lo que no se va a leer en voz alta pero debe ser tenido en cuenta que si se está leyendo todo lo que dice un personaje, es necesario prever visualmente: en qué momentos habla; los signos de puntuación, los paréntesis de las acotaciones; lo que está escrito en ellas, etc.

En cuanto a la comprensión e interpretación de narraciones, el texto teatral potencia particularmente la generación de imágenes mentales, la elaboración de inferencias y la asunción de puntos de vista. El texto teatral comparte características con algunos géneros televisivos y radiofónicos (por ejemplo, los guiones de telenovelas y radionovelas) e inclusive por los comics. Si bien lo primero que se advierte cuando se observa una página de una obra teatral son los diálogos, se trata de textos cuya estructura profunda es narrativa. En casi todas las obras teatrales se narra una historia. Sin embargo, dado que esa historia no se presenta a través de una voz narrativa, sino de acciones (verbales en los diálogos y no verbales en las acotaciones), se torna necesario generar imágenes mentales no solo cuestiones de la historia, sino también una hipotética puesta en escena de la obra que se lee.

 

Además, para poder encarnar con la propia voz a un personaje, es necesario asumir su punto de vista de lo que sucede o hace (en función de su personalidad y de la situación que está experimentando).

En síntesis, cuando leemos obras teatrales bajo la forma de teatro leído, nos representamos mentalmente la historia, los objetos, los lugares donde se ubican los personajes, los movimientos que realizan, sus reacciones y sus motivaciones.

 

 

A esta tarea planteada inicialmente en las acotaciones, aunque no todos los autores las utilizan y no todo se transmite a través de ellas, se suma la necesidad de dar a la propia voz los matices propios del personaje cuyos parlamentos se está leyendo.

El teatro leído es una situación invalorable para continuar desarrollando la tarea de “Leer para otros”. Podría resultar una efectiva primera aproximación al teatro. Logrando generar tanto en el lector como en el observador, una experiencia enriquecedora y placentera que estimule la lectura y los sentidos.

"Perduraréis siempre. Tal es el poder de mi pluma donde más alienta el aliento: es decir, en los labios de los hombres".

                                                                                                                                                                                                         W. Shakespeare, Soneto LXXXI

 

 

 

"Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído".

 

                                                                                                                                                                                             J.L. Borges

El Teatro leído y la literatura.

En la narrativa literaria, podemos encontrar, novelas, cuentos, leyendas, mitos, fábulas; también podría categorizarse en fantástico, de ciencia ficción, realista; o según su proveniencia, anónimo o de autor; también podemos encontrar varios como romántico, de aventuras, de animales, policial, de terror…etc.   En las formas poéticas, podemos considerar su origen: folclórica, literaria. Podemos observar su estructura interna: narrativas, lúdicas, lírica, descriptivas; su objetivo: juegos, humorísticas, disparatadas, líricas; con distinto tipo de rima o sin rimas, etc. En lo dramático la producción tiene distintas finalidades: la presentación dramática de hechos de la historia nacional o universal; una situación fantástica presentada a través de hechos inexplicables; una situación disparatada generada por desencuentros lingüísticos apelando al humor y al absurdo; hay algunas hechas para ser representadas por actores, para títeres, de sombras o con mímica…y aquí hemos llegado a lo que nos aboca:

Las obras de teatro que esperan impresas en un libro, tomar vida trascendiendo la mente de quien las lea para sus adentros. Esas obras que necesitan del intérprete y luego del espectador para cobrar sentido y llegar a completarse luego de la creación de su autor.

 

Para que los lectores construyan sentidos alrededor de textos

dramáticos o teatrales, será necesario que pongan en relación los parlamentos que leerán en voz alta con las indicaciones escénicas y las acotaciones que describen el escenario, los movimientos de los personajes, sus estados anímicos, sus personalidades, sus subtextos, etc.

 

La práctica de la lectura en voz alta adopta diferentes estilos, muchos de ellos vinculados con trabajos y profesiones: un maestro, un conferencista, un legislador, un vendedor, actores en una función de teatro leído,… La lectura en estos casos se

impregna de sentidos, se moldea en ese acto único de enunciación esperando ser recogida adecuadamente por auditorios que pueden ser muy diversos. En cada una de estas escenas, la lectura en voz alta adquiere sentido en la medida en que se ajusta al propósito

con el cual es realizada.

 

El teatro leído, simplemente se trata de leer dichas obras, crear esa fuerte inmersión en ellas propuestas por los autores y, al compartirlas, con los/as presentes en clase, ayudar a descubrir la importancia de ciertas indicaciones que el autor ha pensado para sus actores, la

disposición de los elementos escenográficos, la elección de cada palabra, la descripción de cada personaje, cada acentuación, y cada puntuación, apropiándose progresivamente del vocabulario específico propio del ambiente teatral y generando mundos mágicos invitando a quienes quieran acercarse en rol de espectadores, a viajar a través del teatro leído.

Si deseas conocer fechas y horarias o proponer un espacio donde realizar esta actividad, por favor contáctame