Más que actuar: por qué la actuación nos transforma en la vida
- Belén Caccia
- hace 2 días
- 3 Min. de lectura
Por qué la actuación nos transforma en la vida
Aprender a actuar no es solo entrenar para el teatro, la TV o el cine. Es, en realidad, un entrenamiento integral de la manera en que vivimos, sentimos, nos comunicamos y nos relacionamos con el mundo. Y eso, quieras o no, es útil en absolutamente cualquier ámbito de la vida.

Cuando pensamos en actuación, a muchos nos vienen primero escenas de drama, personajes complejos y luces de escenario. Pero actuar también es aprender a estar presente, a escuchar de verdad, a responder con autenticidad, a confiar en uno mismo y a jugar con imaginación — habilidades que no son propias solo del arte, sino de cualquier persona que vive intensamente.
La creatividad es una herramienta cotidiana

Steve Jobs dijo una vez que “la creatividad es simplemente conectar cosas”.
Eso es exactamente lo que hacemos en actuación: conectamos experiencias, emociones, palabras, cuerpos y mundos internos con una presencia externa. Esta práctica constante de conexión fortalece nuestra creatividad de forma real y aplicable, ya sea que estés escribiendo una presentación, resolviendo un problema en el trabajo o simplemente encontrándote con un amigo.
De hecho, estudios en psicología muestran que las actividades expresivas dramáticas están ligadas a un aumento de la flexibilidad cognitiva, la empatía y la gestión emocional — todas competencias que están en el corazón del bienestar personal y profesional (Heathcote & Bolton, Drama for Learning, 1995).

Seguridad, presencia y eliminación de la timidez
La actuación te invita a estar con todos los sentidos activados, a decir “sí” a lo que sucede aquí y ahora, a sostener miradas, escuchar sin anticipar y responder desde la verdad. Esto no es solo ejercicio para el actor: aprendes a relacionarte con el mundo desde un lugar de confianza en ti.

Sir Ken Robinson, educador y pensador (si has leído más entradas de mi blog o has leído mi libro estoy segura de que te habrás cansado de escucharme citarlo), dijo en varias ocasiones que “la creatividad es tan importante como la alfabetización”. Porque cuando aprendemos a expresarnos — a sentirnos seguros con nuestra voz, nuestro cuerpo, nuestras decisiones — dejamos de limitar nuestra participación en la vida.
La actuación como entrenamiento de vida
Cada escuela, cada docente y cada entorno de aprendizaje aborda la actuación desde lugares distintos, poniendo el acento en herramientas diferentes según su mirada y experiencia.
En mis clases, por ejemplo, trabajamos con un abanico amplio de técnicas: desde ejercicios clásicos de respiración y presencia, pasando por análisis de texto, hasta improvisación.
La improvisación — esa que asusta a muchas personas al principio — es la base fundamental para comprender no solo comedia y drama, sino cómo responder con creatividad a lo inesperado, una habilidad aplicable a entrevistas, reuniones, conversaciones difíciles y cualquier escenario inesperado de la vida.
La investigación en coaching y psicología positiva (a la que aconsejo leer con cierto recaudo pero aconsejo leer de todos modos) también lo respalda:

cuanto más nos permitimos jugar, explorar y experimentar sin miedo al error, más crece nuestra autoeficacia y nuestro sentido de agencia (Csikszentmihalyi, Flow, 1990).
No es solo un oficio: es una forma de estar en el mundo
Claro, aprender a actuar puede llevarte a escenarios, rodajes y audiciones. Pero lo que sucede detrás de escena, en el cuerpo, en la voz, en la escucha, en la presencia con otros, eso es lo que realmente transforma.

Actuar es:
Conectar con tu creatividad en un nivel profundo. Entrenar tu mente y emociones para responder con autenticidad.
Eliminar la timidez y ganar seguridad al estar con otros.
Ampliar tu lenguaje emocional y tu capacidad de expresión.
Divertirte aprendiendo un oficio que también puede ser útil en la vida profesional, social y personal.
En definitiva, actuar es aprender a vivir con mayor claridad, presencia y libertad.
Belén Caccia
@belencaccia
Y si te interesa seguir explorando estos temas, en el blog puedes encontrar otras entradas relacionadas con el entrenamiento actoral y el trabajo creativo.
Además, si hay algún aspecto que te gustaría que abordáramos en futuras publicaciones, puedes escribirme y proponerlo. Muchas veces las mejores conversaciones nacen justamente de esas inquietudes compartidas.












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